PMF.: ¿Qué pasará con la crisis? by Leo.

Publicado en por Madame Desamor

Queridísimo Leo:

 

Recibida tu pregunta al mail de madamedesamor@gmail.com, te agradezco la participación. Podemos jugar al billar, aunque te ganaré casi seguro. No me preguntes por qué, sólo lo sé. Sin más preámbulo, me lanzo a responder. ¡Bienvenido!

 

Tu pregunta me ha dejado un poco perpleja, la verdad. No soy economista, soy desamorista. Lo pone en la cabecera. Mira que chula, lee. Hijo: lee.

 

De todas formas y como siempre, lo voy a intentar. Que no se diga. ¿Que no se diga qué? Pues no sé, es una frase hecha. No es culpa mía. Ahí voy.

 

La crisis, -la Cris, como la llamamos aquí, en el universo MD-, es un tema aburrido y pesadísimo. Pues sí, estamos en paro, los que trabajan cobran dos duros, si vas a renovar el DNI escuchas cómo la funcionaria de turno cuadra los moscosos con la compañera y le dice, agobiadísima: "Ay, Puri. Es que no quiero coincidir". Mientras a tí, con cierto desprecio, te dicen "Apoya el índice y rueda. Al revés, no te he dicho que lo hicieras así. ¡Al revés!". Y uno quiere levantarse de la silla y salir huyendo hacia la puerta, dejando atrás tanta locura e intransigencia funcionaril.

 

ss

 

   ¿Has renovado el DNI últimamente?

 

 

 

Esta misma mañana.

 

El caso es que la Cris nos tiene a todos locos. A los medios de comunicación, que no hacen más que nombrarla, a los políticos -que por lo visto se acuestan con ella- y al ciudadano medio, obrero de corazón. Total. Uno intenta recordar, allá por 2007, cuando empezó todo esto. Todos éramos más optimistas en aquella época. Y si se estropeaba la lavadora, se compraba otra. Ahora tenemos que llevarla a reparar, no vaya a ser, que no haya pan para mañana.

 

Pero, aprovechando que yo tenía por ahí una cuenta pendiente, hablemos de las crisis que importan. Porque el mundo es simplemente algo que nos rodea. Y que cambia y que progresa y que varía. Normalmente sin que nosotros podamos intervenir más que con el escaso espacio que ocupamos, unos más otros menos. Así que la crisis que nos tiene que preocupar es a nivel interno, lo que nosotros podamos cambiar de nosotros mismos.

 

Está claro que para llegar a conocernos, tenemos que meter mucho la pata. Después entrar en crisis, hincharnos a beber, a salir y a.

 

Hicharnos.

 

ss

 

  No voy a preguntar.

 

 

 

Mejor.

 

Después de habernos hinchado a ése montón de cosas o a otras que se puedan necesitar, uno para.

 

Para.

 

Y es cuando empieza a pensar en lo que se puede cambiar y lo que no. Eso es en sí la crisis. Y dura lo que dure. En lo que antes tirábamos un electrodoméstico que se podía arreglar, ahora lo arreglamos. Nos volvemos más pacientes, más observadores, más detallistas. Aprendemos a coser, hacemos remiendos. Hacemos-nos arreglos, parches. Nos quedamos con lo que funciona. Y con lo que no funciona. Nos gusta menos, pero es nuestro igual. Tenemos que mimarlo de alguna manera.

 

Se acaba y a otra cosa.

Seguimos viviendo.

Volvemos a meter la pata, quizá un poco menos. En otras cosas más.

 

Y después de otras tantas, vuelve la crisis.

 

Esta ya, a partir de los 35.

 

Espero.

 

 

 

Con todo mi aprecio.

Madame Desamor.

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