Buenos días turno de noche

Publicado en por Madame Desamor

Las noches. Más que un tiempo son un espacio. Un lugar donde encontrarse. "Vamos a la noche". Como si de noche el mundo que conocemos de día ya no estuviese ahí y de forma mágica, pudiéramos estar desnudos sin quitarnos la ropa.

 

Sé de sobra que el cuerpo es blando. Que por dentro está lleno de órganos blanditos, húmedos y sensibles, que podríamos dañar sólo con apretarlos un poco. Un golpe seco y adiós a un pulmón. Pero desde hace años, las circunstancias me obligaron a endurecer el interior. Imagino que por dentro llevo incrustada la maquinaria de un reloj, con sus correas de hierro, sus engranajes de acero y demás. Sin moverse. Sin dar ni siquiera la hora para el exterior.

 

Poco a poco, noche tras noche, noto despacio cómo el aceite empieza a correr a través de mis tuercas y tornillos oxidados. Las ruedas toscas del reloj giran y encajan. Se mueven. Andan. Siento.

 

Y ahora es de día y seguimos caminando.

 

Qué cosas... 

Etiquetado en Amor y Desamor

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