AyD: ¿Por qué idealizamos a los ex aún sabiendo que vendrá algo mejor? by Anónimo.

Publicado en por Madame Desamor

Querido Anónimo:

 

Bien. Me encanta. En este momento me gustaría que toda la audiencia se agarrase los puños de camisas y jerséis con devoción y, aprentando un pelín los carrillos, deis un chillidito agudo conmigo: "Nuestra primera consulta anónima hiiiiiiii". Bueno, en realidad no es anónima. Yo sé quién es, pero no pienso decíroslo. Hale. Gracias querido/a anónimo/a bienvenido/a a este blog/a. Espero que sea la primera pero no la última. Y dicho esto, al lío.

 

La definición de Ex ya la vimos en otra ocasión. Pero quizá no dejamos clara la modalidad de Ex que se nos plantea aquí, que es un poco el Ex vaya-por-Dios-igual-la-he-cagado-dejándolo. Es como cuando una va de compras y ve unos zapatos monísimos que valen 19'95 y va y los compra. Dos calles más arriba los mismos zapatos de imitación, están en un chino por 12'50 y puede causarnos un infarto.

 

Sujeto Subversivo: es lo mismito, MD.

 

A lo que me refiero es que a veces las situaciones requieren soluciones rápidas. Alta capacidad de reacción. Es lo que se llama la Teoría de las Dicotomías Rápidas, que me acabo de inventar:

 

Lo dejo ------------ No lo dejo

 

     Lo compro ----------------- No lo compro.

 

            Me salto el semáforo -------------------------- No me lo salto.

 

                           Me lo como --------------------------------- Sí, me lo como.

 

El caso es que encontrarse ante una Dicotomía Rápida nos hace decidir a velocidad relámpago y a su vez nos conduce a lo que se conoce como la Espiral Dubitativa Posterior. Siempre nos preguntaremos si hicimos bien o mal, porque la situación, --por desesperada, por absurda, por fuera de control--, nos obligó a decidir en caliente. Eso no significa que si fuera Enero y pudiéramos decidir a la intemperie estaríamos más seguros (y fríos). La Espiral Dubitativa nos hace estar inseguros frente a nuestra decisión, que empezamos a valorar ya como precipitada. Eso nos lleva al Pozo Eterno de la Culpa. Nos convencemos de que hicimos mal y de que la persona a la que dejamos o los zapatos que no compramos, era el hombre/complemento de nuestra vida.

 

Todo esto querido/a Anónimo es una fase. Tú mismo en la pregunta ya dices eso de "aunque sepamos que vendrá algo mejor". Uno consigue siempre salir del Pozo y de la Espiral cuando es capaz de decirse a sí mismo: "Bueno, pues si te equivocaste, bien está, que nadie es perfecto. Y por supuesto que vendrá otro, ya sea mejor o peor será el mío y tengo más información para elegirlo. A él y a los zapatos". Entonces uno se sonríe a sí mismo, a poder ser en un espejo, porque si no, no lo verás. Después se da un beso en la yema de los dedos y se lo pega cuidadosamente en un carrillo. Coge un peine y se peina. Se mete en la bañera y se acicala y se quiere y se perdona, uno mismo a sí mismo. Así de redundante, así de blandito, así de despacio y con éste olor tan dulce, que intento escribir para tí.

 

Una vez que uno haya salido de ésa Espiral puede ir recogiendo una a una las gemas y las falsas joyas colocadas en un pedestal.

 

Po

qui

to

a

po

qui

to

 

Los falsos ídolos irán cayendo.

 

Y después ya, poner a cada cual en su sitio, en su altura, en su lugar.

Sobre todo Anónimo, ponerte a tí dónde debas estar tú.

 

Que no tenemos ni idea de quien eres. Como para saber dónde tienes que estar.

 

 

Con todo mi aprecio.

Madame Desamor.

Etiquetado en Amor y Desamor

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Anónimo, claro 12/26/2010 14:00


Jajajajajajajaja, tu querido anónimo no puede si no quitarse el sombrero y decirte que... ME HA ENCANTADO! Eres un as de la ironía y me gusta muchísimo tu manera de escribir.

Aciertas en todo, y me ha parecido genial la metáfora del pedestal y las gemas, jijiji. Sólo que -aunque mola mucho tu 'Teoría de las Dicotomías Rápidas- en mi caso la decisión vino fruto de mucho
pensarlo, y de no tener otra que cortar. Mi ex me estaba haciendo cosas graves que no podía permitir. Y lo de la idealización viene porque, en lugar de recordar esas jodidas cosas, vienen a la
mente las buenas. Ay, dichosa mente selectiva.

Es un placer haberla descubierto, Madame Desamor. Dé por sentado que no será la última vez que le consulte. Jejejeje.

Muchos éxitos (asegurados). Mua.